El resultado electoral en la Provincia dejó sensaciones encontradas. Unos y otros miran e interpretan números y ya proyectan la nueva plataforma que edificó el voto ciudadano desde la que empezar a trabajar para lo que viene. Y lo que viene, más allá de que se coincida en que no son tiempos de andar blanqueando aspiraciones, es 2023.
La oposición se quedó con el sabor agridulce de una victoria ajustada. Diego Santilli apareció atrapado entre la celebración de un resultado que pocos aguardaban antes de las PASO -derrotar a un peronismo unido en la Provincia- y la sensación de que se terminó quedando corto porque la diferencia de aquella cita de septiembre se redujo el pasado domingo de 4 a 1,3 puntos.
Ese doble estándar de análisis se refleja en el corazón del PRO donde ya surgen algunas críticas por el perfil de la campaña liderada por el Colorado. Hay quienes interpretan, desde el ala dura partidaria, que debió tener un mayor protagonismo el radical Facundo Manes, que iba tercero en la lista de diputados nacionales tras ser derrotado en la PASO. Manes supo cosechar por fuera de la canasta de Juntos y en la oposición se admite que, aunque un porcentaje bajo, en la elección general no todo el voto que había cosechado el neurocientífico en septiembre se terminó guareciendo bajo el paraguas político de la coalición opositora.
El radicalismo también siente que llegó su momento. Lo tenía resuelto aun antes de las PASO y lo ratificó luego de que no surgieran líderes indiscutidos en Juntos tras el frenesí electoral. Habrá radicales compitiendo a nivel nacional y Manes es uno de ellos.
Axel Kicillof, por caso, movió rápido algunas fichas y encomendó a su equipo el diseño de planes en cada área para concretar en breve. Cerca del Gobernador están convencidos de que el resultado es remontable. “Perdimos por un punto en el peor momento del Gobierno, cuando la recuperación de la economía todavía no se siente en el bolsillo de la gente”, analizan. También, porque ven que Juntos en las últimas cuatro elecciones consecutivas en la Provincia sigue orillando el 40 por ciento de los votos, sin poder perforar ese techo. Eso es lo que anima a los funcionarios más cercanos a Kicillof a pensar en 2023. “Axel va a ir por la reelección”, se anticipa en algunos despachos.
Mientras tanto, el resultado final de derrota atenuada en la Provincia de alguna manera contribuyó a blindar al Gobernador, tal como sucedió a nivel nacional con el presidente Alberto Fernández. La esperada segunda avanzada de La Cámpora y de los intendentes asociados a Máximo Kirchner, al menos por ahora, no se produjo.
Sí se sabe que habrá algunos cambios en el elenco gubernamental que quizás, producto de un resultado un poco más benigno, surjan atemperados. Acaso acordados entre diversos sectores del Frente de Todos. Y no impuestos por el sombrío panorama que había dibujado aquel domingo de septiembre de las PASO.
PANORAMA PROVINCIAL
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