Hay varios nombres que orbitan alrededor del escándalo con la criptomoneda $Libra (ver aparte) y que de alguna manera revelan el vínculo del presidente, Javier Milei, con este sector. Uno es el de Julian Peh, CEO de KIP Network INC, la empresa que el viernes lanzó la divisa virtual que Milei promocionó y que derivó en una suba de la cotización tan abrupta como su caída final. Peh y Milei se conocen, al menos, desde octubre del año pasado, cuando coincidieron en el Hotel Libertador en un encuentro sobre Inteligencia Artificial. De esa reunión participó también Mauricio Novelli, un influyente asesor financiero vinculado con el ambiente trader y cripto, que conoce y trabaja con el mandatario desde antes de asumir la Presidencia.
Novelli es fundador de NW Professional Trader, una agencia que brinda cursos de trading y que promociona clases con Milei. También con Agustín Laje, asesor de la Presidencia.
Novelli además fue señalado por un presunto fraude con el proyecto NFT Vulcano Game, que Milei elogió en su época de diputado y que luego se fue a pique. Fue la época en la que también el actual Presidente respaldó a CoinX, una financiera digital que ofrecía retornos en dólares y operaciones en criptomonedas y que estuvo investigada por posible estafa ponzi.
La cercana relación entre Novelli y Milei incluye distintos eventos, reuniones en Casa Rosada y alguna que otra selfie para las redes. Hay quienes indican Laje fue el puente entre ellos. Otras versiones agregan que el empresario mantiene buena relación con Karina Milei, hermana del mandatario y secretaria general de Presidencia.
En medio del escándalo, otro actor detrás de la creación de $Libra y que el mes pasado visitó al Presidente en Casa Rosada es el joven empresario Hayden Davis, de la firma Kelsen Ventures, quien ayer aseguró que su intención no es esconderse y que recibió instrucciones del Gobierno inyectar de capital cuando la cotización se desplomaba. Inlcuso, advirtió que los 100 millones de dólares que tiene como custodio no son suyos, sino que son “de la Argentina”.
“Es un plan que salió mal con 100 millones de dólares en el colchón esperando qué hacer”, admitió y llegó a decir que teme por su vida.
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