Las deudas acumuladas por San Lorenzo de Almagro en los últimos años tomaron cada vez mayor peso y hoy la situación está llegando a su punto límite. La Confederación Argentina de Básquetbol (CAB) recibió el pedido de FIBA para que desafilie al club por sus incumplimientos, y esto podría ocurrir desde el 25 de febrero en adelante.
Aunque nadie dice de forma oficial a cuánto asciende la deuda actualizada, las cifras que se comentan hablan de 800.000 dólares, pero la que tienen con FIBA, sin los intereses y penalidades, no llegaría a 350.000. Si se cuenta la que no está en FIBA, el monto crece sustancialmente, porque del año pasado, por ejemplo, quedó un largo tendal con todo el plantel y cuerpo técnico.
Recordemos que la deuda con FIBA es básicamente premios no pagados y también salarios de extranjeros, que hicieron sus presentaciones ante FIBA, donde el club porteño acumula seis sanciones en el BAT, que es el tribunal de la entidad. De esas seis, hay cinco con nombre y apellido: 1) Mathías Calfani. 2) Andrés Pérez / Claudio Pereira. 3) Ben Pensack (agente de Donald Sims). 4) Donald Sims. 5) Jerome Meyinsse. El sexto podría ser Justin Williams, pero se pudo confirmar. Entró hace poco.
Así y todo, y aunque la bomba sea desactivada, está claro que el problema es muy serio, y va más allá de la deuda. Es un problema económico, pero también político. Quizá más político que económico. El sábado, el equipo juega su último partido antes del parate por la ventana FIBA, de local ante Gimnasia de Comodoro. El clima en el plantel tampoco es el mejor a esta altura. Para tener más claro el panorama, Eduardo Gamboa no seguirá en el club, pese a que estaba la posibilidad de que se quedara prácticamente gratis. Y aunque el plan de pagos se presente, a la vuelta, en marzo, puede que haya varias novedades.
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