La Comisión Europea cerró filas con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su estrategia de fastidiar -traducción española de emmerder, expresión usada por el mandatario- a los no vacunados y que así cambien de opinión.
Sin recurrir al lenguaje popular del político francés, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, lo ha respaldado empleando la herramienta puesta en marcha por la UE, el pasaporte Covid: “La libertad siempre se combina con la responsabilidad, y no solo para mí misma, sino para el prójimo: mis vecinos, mi familia, los otros. Ambas cosas van juntas. Un gobierno debe proteger desde la igualdad y el pasaporte es una forma de protección”.
Las palabras de Von der Leyen seguían a las declaraciones del presidente francés, quien ha justificado sus palabras de este martes cuando dijo: “A los no vacunados sí que tengo muchas ganas de emmerder. Y vamos a seguir haciéndolo hasta el final. Esa es la estrategia. No voy a meterlos en prisión, y no los voy a vacunar por la fuerza. Pero hay que decirles: a partir del 15 de enero, ya no pueden ir a un restaurante, a tomar una copa ni ir al teatro, no podréis ir al cine…”. Y este viernes incidió al decir que era su responsabilidad “hacer sonar un poco la alarma”. “Es lo que he hecho esta semana, para que las cosas avancen”, dijo.
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