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EE.UU.

Elevaron al Senado el proceso de juicio político contra Trump

Con 224 votos a favor y 190 en contra, la Cámara baja dio luz verde a la designación de los siete legisladores encargados de llevar adelante la acusación contra el Presidente.

La Cámara de Representantes envió ayer al Senado los cargos contra Donald Trump por el escándalo de Ucrania y aprobó el nombramiento de los siete congresistas demócratas que ejercerán como fiscales en el impeachment. 
Durante semanas, un centenar de senadores convertidos en miembros de un jurado escucharán los argumentos de las partes, quizá también a testigos, y decidirán si hay que destituir al mandatario, algo improbable dada la mayoría republicana que lo arropa.
“Hoy hacemos historia y, mientras hacemos historia, logramos progreso para el pueblo americano”, proclamó la presidenta de la Cámara, la veterana demócrata Nancy Pelosi. El impeachment serviría, añadió, para que “ningún futuro presidente crea que puede hacer lo que quiera”.
Tras el histórico voto en el pleno, Pelosi  firmó el documento con los cargos -los llamados artículos del impeachment-, usando varios bolígrafos, convertidos automáticamente en objetos de coleccionista. Acto seguido, entregó los cargos a los recién nombrados fiscales, la secretaria de la Cámara y el sargento de armas. La comitiva marchó después en procesión a presentar esos artículos ante el secretario del Senado y, una vez allí, la secretaria, Cheryl Johnson, leyó la resolución.
La Cámara alta se convierte a partir de hoy en un tribunal. El presidente del Supremo, el juez John Roberts, acudirá a jurar su cargo, al igual que los 100 senadores estadounidenses, que ahora se convierten en los miembros del jurado. Para algunos de ellos, el calendario no puede resultar peor. Este el tercer impeachment de la historia de Estados Unidos, pero el primero que coincide con unas primarias demócratas, y cuatro de los aspirantes son senadores cuyas agendas de campaña acaban de saltar por los aires. 
Todos deben participar en las sesiones, de seis días por semana, en silencio y con los teléfonos apagados. A poco más de dos semanas de los primeros caucus, de Iowa, este proceso supone un serio apuro para dos de los precandidatos más destacados en los sondeos, Elizabeth Warren y Bernie Sanders.
Sólo hay dos precedentes de impeachment en Estados Unidos, el de Andrew Johnson en 1868 y el de Bill Clinton en 1998. Ninguno acabó con la caída del mandatario, pero en cada momento de la historia sacudió a la nación. El presidente está acusado de abuso de poder por presionar a Ucrania para que anunciase una investigación contra su rival político Joe Biden, precandidato demócrata a las presidenciales de 2020, y al hijo de este por sus negocios en el país.

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